Archivos para Septiembre de 2004

Pobres estudios cinematográficos

Cada tanto suelo ver 60 minutes, un clásico programa estadounidense de investigación periodística, que en América Latina se emite por el canal A&EMundo. Anoche tuve la oportunidad de ver un reportaje sobre el tema de la creciente piratería de películas en Internet, y como esto arruinaría por completo a la industria de Hollywood. El informe era notablemente parcial: colocaba a los estudios de Hollywood en el papel de víctimas, y describía a los sistemas de P2P como cuevas de ladrones. Incluso hacía una inverosímil descripción de Movielink, el sitio de ventas de películas de las grandes compañías, y enfatizaban lo “barato” que cobraban, sin hacer mención alguna a las serias limitaciones que ese sitio hace sobre el contenido que vende -tanto en formato como en duración de la copia, y eso sin tomar en cuenta que sólo vende filmes en Estados Unidos.

Claro que la cadena que emite 60 minutes es la CBS, que pertenece al conglomerado de Sony, una de las compañías con mayores intereses en la industria cinematográfica. A veces una simple mirada a los esquemas de propiedad nos ayuda a resolver rápido algunos interrogantes. Dirán que es un análisis lineal, pero no podrán negar que a veces se revela efectivo

StatTraq

StatTraq

Los que hacemos blogs solemos estar muy atentos a las estadísticas. No sólo por una cuestión de ego (que hay un poquito, claro) sino por cuestiones más relevantes. Por ejemplo, medir que tipo de notas les interesa más a nuestros lectores, desde donde vienen los visitantes, cuanto tiempo se quedan, etc. Todo eso se puede saber fácilmente con el uso de alguna herramienta de estadísticas, como las que otorgan gratuitamente sitios como Sitemeter o Nedstat. Pero los que usamos WordPress nos quedamos sin conocer datos más específicos, como cuales son las entradas más leídas o cuantas veces se pide nuestro feed de RSS. Por suerte, eso se puede conocer con sólo instalar el plugin StatTraq. Implementarlo en el sitio es muy sencillo: sólo hay que colocar el plugin en la carpeta correspondiente en el WP-Content y transferir por FTP el directorio WP-StatTraq. Luego hay que ejecutar un script para crear las tablas correspondientes en la base de datos y ya está.

La información que brinda este plugin es realmente muy interesante. Las entradas más visitadas, los browsers más usados, los bots de RSS que más visitan nuestro sitio, son algunos de la interesante información que nos da StatTraq. Realmente, se trata de un plugin muy útil, y que les gustará mucho a los usuarios de WordPress.

Actualización: Tuve que desinstalarlo porque me provocaba algunos problemas en el blog; al parecer, maneja mal algunas URL muy largas y cada tanto causa algunos inconvenientes en la base de datos. Esperaré a que salga una nueva versión…

La vida no da sorpresas

McBlog, del excelente WeblogToolsCollection, tuvo la idea de permitir a cualquier usuario que posteara en su blog. Para eso, creó un usuario general con un password público, que podía tener acceso a crear contenidos.

A los dos días, ya habían posteado spam en su blog.

El experimento terminó, como pueden leer aquí. La Red es más complicada y salvaje de lo que nos gustaría…

Hello, Frankie

Si no es el posteo del año le va a andar cerca: una lista hilarante de “entradas frankenstein”, donde un blogger habla de una cosa y los comentarios se llenan de la basura más infame. Riñones en venta, gente que quiere su nombre en chino, niñas que quieren hablar con Piñon Fijo, novios celosos que quieren ser hackers para adivinar la contraseña de Hotmail de su novia, lo que sea: todo vale en el mundo Frankie. Hace mucho tiempo que no me reía tanto.

Tienen que leerlo ya en Denken Uber.

Extensiones para Firefox y bookmarks publicos

Sobre el lanzamiento de Firefox 1.0 Preview ya hablaron en todos lados; así que concentrémonos en las extensiones que podemos instalar. Una interesante utilidad es Wikalong, una utilidad que te permite instalar un wiki en la barra lateral -la bastante poco usada Sidebar para almacenar datos referidos al sitio que uno está visitando (vía Jots). Otra utilidad realmente notable es Foxy Tunes, que te permite manejar el Winamp, Windows Media Player y otros reproductores directamente desde la barra inferior de Firefox (vía El Tintero). Por último, una extensión para incorporar Bloglines mediante una toolbar.

Ya que hablé de Jots, les cuento que se trata de una herramienta de creación colectiva de bookmarks, en la onda de Del.icio.us, pero con una interfaz mucho más depurada. Es muy fácil cargar bookmarks -sobre todo si colocamos el botón de acceso rápido en la barra personal de Mozilla u Opera- y categorizarlo mediante palabras clave. Y para registrarse apenas hay que completar cuatro campos. Recomendable.

¿De qué hablan cuando hablan de cibercultura?

En el suplemento Radar de esta semana, que se publica junto al diario argentino Página/12, aparece una nota firmada por Olivier Malnuit, en la que argumenta que la cibercultura es una propuesta de derecha, llevada adelante por “una reverenda manga de pajeros que, invocando la modernidad como coartada, macera los fundamentos intelectuales del gran fantasma digital: el gobierno mundial”.

La verdad es que no entiende de que habla Malnuit. ¿A qué llama “cibercultura”? Hoy en la Red están pasando cosas fascinantes, buenas y horrendas, pero no tengo ni la más remota idea de lo que habla Malnuit. Este francés, que al parecer la tiene re clara, mete en la misma bolsa a William Gibson y a Wired, a la tecnofilia más acrítica y a toda Internet.

Si llama “cibercultura” al proyecto de Wired y Negroponte, por ahí entendería algo. Pero al leerlo, la única palabra que se me viene a la cabeza es resentimiento. Igual, lo confieso: me gustaría saber de qué carajo está hablando.

La pregunta del día

¿Para cuando Hotmail le va a dar 250MB de almacenamiento a sus usuarios? Por lo que había leído, el deadline era fines de julio….

La fina lógica que une a la piratería y a las descargas legales de música en Internet

A mucha gente le gusta pensar el mundo de manera binaria. Están ellos o nosotros, los buenos y los malos, los que saben y los que no. Por desgracia, pocas porciones de lo real pueden realmente comprenderse si uno se encierra en esa lógica dicotómica. Un ejemplo es el tema de las descarga de música desde Internet, y la discusión entre legal y pirata. Aún cuando las discográficas, los medios y ciertos usuarios se empeñen en presentar este tema como un enfrentamiento entre dos partes, hay una lógica que unifica a los dos lados: la que lleva a la desmaterialización del soporte de la música y a la concepción de ésta como un servicio antes que como un producto. Nos estamos acostumbrando a que lo que escuchamos ya no tenga tapas, ni gráfica, e incluso a no darle demasiada importancia al orden de las canciones.

Paga o no, si nos focalizamos del lado de la experiencia, lo único que separa a los usuarios que pagan de aquellos que no lo hacen es la abundancia. Al no pagar, muchos clientes de banda ancha están abarrotados de música que no escuchan, o a la que a lo sumo le dan alguna distraída oportunidad.

Como sabemos, la sobreabundancia de música es la razón por la que muchos usuarios no piensan en pagar por la música que se bajan de Internet. Nadie paga por lo que es abundante, como reza una vieja ley de la economía. Pero en el fondo, estamos acostumbrados a un modo de consumo que, potencialmente, nos podría llevar en el futuro a la comercialización de la experiencia de escuchar música por fuera del soporte material, que era lo usual hace algunos años. Las discográficas no han acertado hasta ahora (por suerte) a dar con un modelo de protección de música que sea seguro, difícil de quebrar y a la vez fácil de usar. Las restricciones al uso de las canciones, al menos en las plataformas de digital rights management, son una verdadera pesadilla para el usuario común, que simplemente quiere bajar algo y apretar play.

¿Qué pasaría si lograran hacer realidad un esquema efectivo de protección? Lloraríamos durante semanas, pero a la larga volveríamos al modelo al que ya nos habíamos acostumbrado: bajar las canciones de Internet. Sé que muchos están completamente convencidos de que no hay marcha atrás, y que las discográficas ya perdieron la guerra en Internet, pero no estoy tan seguro. Lo que me inquieta es que el mismo modelo de download una tanto a los esquemas legales e ilegales de música en la Red. Y que ese planteo nos pueda conducir, de forma demasiado rápida, al esquema del capitalismo de la experiencia que detalla Jeremy Rifkin en La era del acceso.

Té y tecnologia

Ok: en los eventos de tecnología a los que debo asistir como periodista estoy acostumbrado a ver muchas cosas. Por ejemplo, a todas las mujeres con trajecitos masculinizados; a la Coca-Cola diet; a las gacetillas de prensa llenas de naderías; a la comida francesa que ocupa el plato con tres pavadas, en vez de poner algo sustancioso. Como verán, muchas cosas. Eso sí: hasta ahora no había visto a nadie con traje y corbata robándose saquitos de té Taragui Internacional, como me pasó el otro día en un evento con muuuuuuuucha gente, y que era organizado por una empresa muuuuuuuuuy grande de tecnología. Como siga así la cosa, pronto nos van a palpar a la salida de los hoteles.

Música y privacidad

Escuchar música personalizada de acuerdo a nuestros gustos parece algo más que interesante, salvo por el hecho de que a cambio debemos entregar datos personales y de elecciones musicales, que luego servirán a las bases de datos de marketing. Es un poco lo que pasa cuando usamos Yahoo! Launch: una vez que hemos calificado un gran número de artistas y canciones prácticamente escuchamos la música que queremos, pero Yahoo! sabe más de nuestros gustos que nosotros mismos.

Algo similar me ocurre cuando veo el servicio de Last.FM, un sitio que te ofrece escanear las canciones que se encuentran en tu disco duro y crear una radio personalizada a tu medida. Suena decididamente muy interesante, pero a más de uno le provocará un poco de urticaria el hecho de ceder tantos datos sobre nuestros gustos musicales. Igual, los que hacemos blogs somos especialistas en esto de andar revelando información personal ¿no?

Eso sí: el servicio de Personal Radio es gratuito por un período limitado de tiempo (visto originalmente en Guaiquil).

Modas

Para un periodista de tecnología que todos los días debe producir noticias, no hay nada peor que un feriado en Estados Unidos. Simplemente, no hay noticias de ningún tipo y hay que dedicarse a revisar el archivo para armar algo atemporal…

Y pensar que hay gente que sigue discutiendo acerca del desbalance de información entre Norte y Sur y dicen que es un tema pasado de moda…

KeywordX

El fascinante fenómeno de los RSS sigue su camino. Ya no se trata sólo de noticias. De a poco, han comenzado a surgir servicios muy interesantes, como RSSCalendar, un calendario online que nos envía notificaciones mediante sindicación, en vez de usar el correo electrónico. Y otros le están encontrando la vuelta para poder usar los formatos como RSS y Atom para generar verdaderos centros de recepción de información. El caso que más atención ha merecido por ahora es KeywordX, una aplicación (definida como multi-user cross media synthesizer) que ya ha sido mencionada en SmartMobs, News.com y el blog EyeBeam. Básicamente, lo que hace KeywordX es usar los RSS de los bloggers y sitios que estuvieron cubriendo las protestas en la Convención Republicana de New York, para generar sitios que concentren la información de manera dinámica. Los lectores podrán tomar un papel activo en la publicación de noticias y textos, y podrán enviarlos por mail, SMS o mensajes a través del mensajero instantáneo de AOL.

Los resultados del proyecto se pueden ver en esta página.

Una colección de fotos generadas desde teléfonos móviles, acerca de las protestas en New York, se pueden ver en esta página.