
Van a tener que disculpar cierto tono “nostálgico” de esta entrada, pero me interesaba discutir algunas cuestiones que he estado leyendo en Twitter en las últimas semanas, a partir de su mayor masividad. Es el problema de la “relevancia” de lo que publicamos, y como ha cambiado este punto desde que me uní a Twitter, en diciembre de 2006.
Hubo un momento donde no importaba demasiado lo que publicábamos. Un poco porque teníamos pocos seguidores, otro porque Twitter no estaba tan en la mira del resto de la Red, no había mayores problemas en escribir lo primero que se te pasaba por la cabeza. Recuerden que la pregunta que en teoría disparaba la idea de la publicación era un simple “¿Qué estás haciendo?”.
Pero a medida que Twitter creció y tu red de contactos se hizo más extensa, comenzó a aparecer otro tema: la relevancia. La pregunta es: ¿cuán relevante será para mis seguidores que publique determinada entrada? Tal pregunta dispara una serie de consecuencias, que tienen costados positivos y negativos.
1) La tendencia a la frase célebre. O sea, no publicar hasta que no se nos ocurra esa frase que merezca una buena cantidad de retweets.
2) El miedo a publicar una boludez, que dispare una serie de burlas por parte de followers que se dedican a atacar lo que dicen los demás -o que te lleve a perder followers, ahora que todo el mundo está tan pendiente de los números. Ya sé que existe la posibilidad de bloquear a otros usuarios, o que se les podría recomendar que si no les interesa lo que escribimos pueden dejar de seguirnos. Pero convengamos que no deja de ser un poco molesto que otros te marquen la agenda de lo que es relevante. Más cuando alguna vez no te preocupabas en absoluto por ello. Y ni que decir sobre el hecho, bastante obvio, que cierto clima de agresividad arruina un poco la experiencia del uso de Twitter.
3) El progresivo uso de Twitter con fines informativos seguramente tiene que ver con los cambios en los criterios de exigencia y relevancia. Aún cuando todos sabemos que se trata de una red donde lo público y lo privado se mezclan de manera permanente.
4) La creciente importancia del retweet como medida de popularidad es otro tema que lleva a la publicación cada vez más usual de “entradas relevantes”.
5) Por el lado positivo, no está mal algo de autocontrol en lo que se publica. Convengamos que muchas veces molesta un poco tener usuarios en tu lista que publican de manera desenfrenada cualquier cosa. Por lo general, terminamos eliminando de la lista a los usuarios con twittorea.
Seguramente deberemos esperar un par de años más para ver donde termina Twitter, pero es bastante evidente que hay cambios muy significativos en sus usos, si lo comparamos con dos años atrás. Cambios que son muy interesantes, si se toma en cuenta el dinamismo de Twitter. Sería bueno pensar que esos cambios no van a ir acompañados de un crecimiento de ciertos usos agresivos, que arruinen en parte la experiencia de uso. Incluso cuando demos por sentado que vamos a tener en el futuro cada vez más “Twitter trolls”. Si los hay en los blogs, también los habrá en otras herramientas de publicación.
(inspirado a partir de esta entrada que escribí en Twitter y los comentarios que recibí)
