Algo mas que canciones

Martes, Febrero 19th, 2008 | Musica

En los últimos meses, las discográficas andan de lo más desorientadas. Si al principio jugaron la carta del miedo, y se dedicaron a tratar a los consumidores de discos como delicuentes, ahora combinan varias estrategias. Siguen con las amenazas de enjuiciar a quienes bajen música de Internet -pero nadie conoce a alguien que haya sido llevado a los tribunales- pero además están explorando alguna forma de sobrevivir, porque está claro que el modelo anterior no da para más. Hasta piensan vender canciones en MP3, o las regalan en enormes concursos.

En estos años, los músicos salieron bastante poco a aliarse con las discográficas. Salvo algún que otro obsecuente, la mayoría hizo la suya por una simple razón: no viven de la venta de sus discos. Viven de sus recitales, giras y, en el caso de los más populares, del merchandising y alguna cosa más -aunque hay que reconocer que en América Latina el tema del merchandising apenas si tiene algún desarrollo, a diferencia de Estados Unidos y Europa, donde es una fuente enorme de ingresos. El dinero generado por los discos era apropiado, en su mayoría, por las discográficas, quienes además llevaban a cabo el trabajo de promoción del material. Claro, el problema ahora es como convencer a los músicos, entre ellos los más populares, de que aún deben firmar un contrato con una discográfica. La respuesta: el manejo total del artista.

Hasta hace unos años las discográficas se limitaban a vender los discos, y no mucho más. Todo el tema de gira, merchandising y otros arreglos comerciales eran hechos por los músicos y su management por otros lados. Pero como los discos ya no son lo que eran, las discográficas saben que para sobrevivir ahora deben encargarse de cualquier actividad relacionada con la música que venden. Y esto no se limita a los obvios ringtones. Va mucho más allá: implica el manejo de los negocios de un artista de manera corporativa. Su nombre, su marca, el merchandising, las giras, los comerciales, DVDs, y muchas cosas más. El músico sólo se dedica a lo suyo, la discográfica al resto. Ni manager tendrá que buscar.

Desde ya, no es tan fácil hacer este cambio. Adquirir, para una empresa, nuevas capacidades de gestión, como la organización de giras, no es simple. Pero si se tiene en cuenta el tamaño de la billetera de estas empresas, no podemos dar por sentado que van a fracasar en el intento. Aunque ya están con sus problemas, porque tienen competidores fuertes. Por un lado, las bandas que ya son conocidas y que no necesitan tanto del marketing de terceros, como Radiohead; por otro, las empresas de espectáculos que ahora también comienzan a manejar la carrera de artistas, como es el caso de Madonna, que firmó contrato con Live Nation, una productora de recitales, y dejó Warner después de muchos años.

Los resultados de la reconversión de las discográficas van a tardar un par de años en aparecer. Después de eso, o tendremos un tipo de compañía desaparecida, o tendremos enormes corporaciones de manejo de cualquier producto relacionado con la música. Con semejante perspectiva, me pregunto quien les deseará éxito.

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