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En las últimas semanas hubo una serie de ataques bastante similares a blogs en español bastante conocidos. La serie la inauguró FayerWayer, que no sólo fue hackeado, sino que además borraron todos los posts y comentarios, y úncamente dejaron un texto con mucha mala leche contra Leo Prieto, el creador del sitio. El backup del blog tenía varias semanas, así que se perdieron sobre todo comentarios -las entradas, en algunos casos, fueron recuperadas de manera manual. Siguió Denken Uber, de Mariano Amartino. En este caso, y a pesar de que borraron todos los posts, no pasó gran cosa, excepto un offline de algunas horas, porque su hosting guarda copias de la base de datos de manera automática, y sólo hubo que restablecer una copia. Finalmente, el caso más serio es el del blog de Crónicas Móviles, un sitio dedicado a publicar sobre todo videos con entrevistas. En este caso, y debido a que se encontraba alojado en Blogger, no había backup alguno, y se perdió todo el contenido publicado.

Más allá de la similaridad de los actos -acceder a la interfaz de administración del blog de manera no autorizada y borrar todos las entradas- no hay ninguna pista que diga que se trate de las mismas personas. Pero sorprende un poco ver el ensañamiento con el que actúa alguna gente, que busca arruinar años de trabajo. A la vez, pone en escena un hecho bastante claro: que mantener un blog ya no es una tarea tan sencilla, y que nos obliga a tener ciertas rutinas básicas. Entre ellas, modificar nuestra contraseña de manera regular; cambiar el nombre de algunas carpetas de acceso a la interfaz de administración; y, particularmente, hacer backups de la base de datos o entradas que hemos publicadio, en el caso de usar algún sitio gratuito de publicación de blogs. Todas esas cosas, claro, toman tiempo. Y lo peor, es que cada vez debemos usar más de nuestro (poco) tiempo para mantener nuestros blogs que para escribir en ellos.