Bla, bla, bla, revistas

Compré el último número de la revista Lezama, el 15, porque me habían comentado que habían publicado una nota bastante extensa sobre blogs. La idea, claro, era analizar las ideas del artículo. Pero más bien, luego de leerlo, es que me tengo que concentrar en sus problemas. Por cierto, el artículo está firmado por Eduardo Blaustein, bajo el título “Bla, Bla, Bla. Blog”.

Para comenzar, es bastante confuso. Eso se debe a un primer error: no definir qué es un blog. Al menos, cuando escribí un artículo sobre el tema para Users, que es una revista especializada en tecnología, le di dos páginas a definir la especificidad del fenómeno. ¿Estamos seguro que la mayor parte de los usuarios de Internet son capaces de diferenciar un sitio cualquiera de un blog? Tengo serias dudas. Y también tengo dudas de si los lectores de Lezama no necesitan que, primero, les contaran qué es un blog. Por cierto, le dediqué una entrada de VV4 a ese tema. Definir a los blogs por el contenido y no por el formato, que es como deberíamos hacerlo, es un error. Por cierto: recibí muchos mails acerca de la nota, y la mayor parte de ellos señalaba como positivo todo ese trabajo de definir “qué es un blog”.

Segundo, la nota es bastante crítica con los blogs. Los puntos: el contenido que se publica en ellos es rara vez relevante; muchos de ellos están abandonados; a pesar de su presunto contenido “contracultural”, en realidad están siendo apropiados por los grandes medios para ser integrados a su oferta diaria; y hay una exageración por la positiva de su capacidad de construir comunidades. Ninguna de estas críticas es demasiado original, ya que las hemos leído en otros lugares.

Otro problema: la falta de relación de los blogs con el resto de los medios. Si el tema es la falta de relevancia, la verdad es que la enorme mayoría de lo que se publica en diarios y revistas es muy poco importante. Si la cuestión es la alta tasa de abandono, también nos podríamos preguntar: ¿qué porcentaje de revistas sobreviven más de seis meses? ¿Cuántos programas de televisión duran más de un par de meses? También podríamos preguntarnos cuán justa la comparación, en tanto sacar un blog es algo extremadamente sencillo, mientras que lanzar una revista o un programa de televisión toma su tiempo y personal.

Coincido con Blaustein es que hay mucha exageración y moda en todo esto. Pero la nota es tan impresionista y fragmentaria… que parece escrita para un blog :).