Comentarios sobre comentarios y construccion colaborativa del conocimiento
Desde hace varios días, hay toda una polémicas instalada en varios blogs sobre el tema del cierre de comentarios, y que viene rebotando desde que algunos blogs conocidos optaron por no permitirlos más. Hay quienes dicen que esta política es un error, y que constituye un retroceso, en tanto “un blog es un blog en tanto tenga comentarios”. O sea, que si tanto hemos hablado y enfatizado el tema de la construcción colaborativa del conocimiento entre bloggers y lectores, entonces deberíamos ser más coherentes y preservar los comentarios.
En cierta medida, adhiero a ese tipo de comentarios, y creo que deberíamos seguir insistiendo en que los blogs sigan teniendo la posibilidad de ser comentados. Pero por otro, no creo que sea bueno creer que toda la capacidad colaborativa de un blog se restringe a ellos. Lo que ha cambiado en Internet con la masiva introducción de blogs es la posibilidad de tener una voz propia, sin ser mediado por los medios tradicionales de comunicación. Y a partir de esa voz propia, podemos establecer “conversaciones” con otros sitios, mediante trackbacks, por ejemplo. Incluso si algunos sitios optan por cerrar los comentarios, siempre tendremos la posibilidad de crear nuestro propio blog donde tengamos ganas. ¿Pero entonces nos leerán algunas decenas de personas, en vez de las cientos de personas que lo harían en un blog muy conocido? Eso, en otro caso, es otro tema. Seguramente más de un blogger conocido ha pensado: “¿por qué debo dejar que un comentarista don nadie use la audiencia de mi blog, que he construido en varios años de trabajo?”. El tema es ríspido, convengamos. Hace tiempo insistimos en que la clave de la Red es la colaboración y el compartir conocimientos y recursos. Eso no significa, digamos, que algunos no caigan ahora en la cuenta que les conviene cerrar un poco el acceso, y olvidarse de algunos discursos generosos. Esperemos que ese tipo de actitudes no prevalezcan en el futuro.
Está también, claro, el tema de la gestión. Moderar muchos comentarios es una verdadera pesadilla a veces. Si nuestra misión como bloggers es alentar la participación, entonces uno debe asegurarse de desalentar la presencia de aquellos que todo el tiempo buscan generar problemas y desalentar la participación de los demás mediante insultos y otros ataques. Alentar a colaborar significa tomarse en serio la tarea de moderar. Digo esto porque de vez en cuando me encuentro frente a ciertos fundamentalistas de los comentarios, que sostienen que el blogger no tiene ningún derecho a borrar un comentario, y que igualan eso a “censura”. Quien tiene un blog tiene derecho a limitar el acceso de aquellos que quieren destruirlo mediante un constante sabotaje basados en insultos y ataques. No tiene derecho, en cambio, a borrar comentarios que señalen inexactitudes en sus entradas, o señalen correcciones, disienta políticamente, o cualquier otra participación que tienda a mejorar los textos o a exponer otros puntos de vista.
De todos modos, debo señalar cierto recelo con la aparición repentina de tanto discurso que dice que “los comentarios no son necesarios”. Si bien no son estrictamente necesarios, su presencia ha ayudado mucho a los blogs a crecer rápidamente, y sería una buena opción ética mantenerlos allí, y permitir que nuestros lectores nos den su punto de vista. No toda la colaboración en los blogs pasa por los comentarios, pero su eliminación nos hace perder un diferencial muy importante con respecto a los medios tradicionales, algo que podemos terminar pagando en algunos años.
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