Copias y esclavitud

Una nota de la revista Harper’s Bazaar analiza las relaciones entre las copias de productos de grandes marcas, y el creciente empleo de mano de obra semiesclava en muchos paí­ses del mundo, en particular menores. La idea: si compramos bolsos Louis Vuitton falsos a precios muy bajos en la calle o en Internet, estaremos favoreciendo la proliferación de talleres textiles que emplean mano de obra barata. La solución, claro, serí­a comprar productos auténticos, como un bolso verdadero de cualquier marca de lujo, que cotiza en unos tres mil dólares. Se me ocurren un par de preguntas casi obvias, de sentido común:

1) ¿Y si las grandes marcas cobran precios razonables? Solución denegada: los productos apuntan a un mercado exclusivo; si pueden comprarlos cualquiera se pierde la gracia, supongo que dirán.

2) ¿No era que grandes marcas también estaban metidas en el tema del uso de mano de obra barata en el sur de Asia? Probablemente no sean las más caras, pero todo el mundo sabe que compañí­as como Adidas, Nike, Zara, y siguen las firmas, usan a subcontratistas para fabricar sus productos por precios muy bajos. Entonces, parece que comprar productos “auténticos” no es toda la solución.

Por cierto, Harper’s Bazaar publica sólo un fragmento del artículo. El resto sólo se puede leer en la revista o si se tiene una suscpción paga.