Cuanta corrupcion

Julián Gallo habla sobre una serie de puntos marcados por Jeff Jarvis, de Buzz Machine, para garantizar la transparencia de sus blogs. Cosas del tipo “Nadie puede comprar mi espacio editorial (si es un anuncio será claramente un anuncio)”, con las que no se puede estar más que de acuerdo. Pero después de las citas, Julián dice esto:

Estas leyes, simples y conocidas en el mundo editorial -aunque no siempre respetadas- son violadas con bastante frecuencia en algunos blogs argentinos que buscan prerrogativas o negocios favoreciendo con sus comentarios editoriales a determinadas empresas, productos o medios.

El tema, claro, es que Julián no cita nombre alguno de blog o blogger que pudiera estar incurriendo en este tipo de falta de transparencia con sus lectores. Y como no da nombres, sus lectores se han puesto a hipotetizar posibles “corruptos”, más que nada basándose en una serie de suposiciones.

Por lo general, a mi suele sonarme bastante mal que se aplique el término “corrupción” a casi cualquier cosa. En este caso, de lo que hablamos es de falta de ética, al presentarle a los lectores como noticia lo que, en realidad, es una publicidad encubierta. Que yo sepa, no es delito, pero si una falta a la confianza de los lectores. Y seguro que debe haber más de uno ahí afuera. Igual, más de uno debe estar pensando a que blogs le apunta Gallo…