De comentarios y blogs
Alguna vez, una de las medidas para ver si un blog era popular era la gran cantidad de comentarios. No había tantos blogs, y los que tenían una cierta cantidad de lectores los veían como un espacio para discutir. Porque hay un tema histórico que hoy parecen olvidar: que veníamos de una época donde los medios monopolizaban la palabra, y no existía la posibilidad de agregar nada a todos esos textos. Hoy algunos se burlan de los comentarios y los consideran una “cosa banal”, pero en ese momento eran algo muy novedoso. ¿No deberían algunos contextualizar mejor sus opiniones al respecto?
Pero a medida que los blogs se multiplicaban y los medios masivos tradicionales se abrían a los comentarios, los espacios de participación crecían. A eso hay que sumarle las redes sociales, los sitios de publicación de fotos, los fotologs… El número de comentaristas no crece a la misma medida que en las herramientas permiten crear espacios de participación. A excepción de un número bastante limitado de sitios, la mayor parte está viendo como cada vez hay menos comentarios en las entradas de muchos blogs. Y eso a pesar de que la cantidad de visitas crece o se mantiene estable. Simplemente, hoy comentar es una commodity, no una novedad o una diferencia. Ya no es algo atractivo por sí sólo.
Y a eso hay que sumarle un punto clave: la expresión personal o grupal en Internet hace rato que no está obligada a pasar por los blogs. Fotologs, sitios de publicación de fotos, comunidades sociales, herramientas de microblogging… En algún momento todo estuvo demasiado focalizado sobre los blogs, y eso hizo perder de vista que, como herramienta, participan de una forma particular de crear información: en red.
El declive en los comentarios es parte de su comoditización; pero la pérdida de la capacidad de construcción colaborativa del conocimiento en los blogs es en el fondo el tema más problemático. El énfasis en la “selección personal de la agenda” no está mal. Pero si nos lleva a enfocarnos sólo en nuestro blog, y dejar de discutir y enlazar a los demás, las cosas van a perder sentido, y van a estar más cerca de la lógica competitiva de los medios, donde nunca se nombra a los demás, que a la estrategia colaborativa que hizo interesante a los blogs.
Subjetiva impresión final: que los blogs han llegado lejos, mucho más lejos de lo que muchos hubieran esperado, pero que tal vez han llegado todo lo lejos que podían llegar. Lo que se viene es difícil de saber. Por un lado, podríamos hipotetizar que habrá una “disolución” de lo individual en las plataformas colaborativas de Internet; pero por otro, que se viene una fragmentación de las herramientas de publicación, donde algunos usuarios instalarán su presencia en ciertos terrenos temáticos y de negocios. No son tendencias contradictorias, claro. Más bien se terminarán complementando. ¿Alguien tiene alguna hipótesis al respecto?
La próxima entrada, sobre el tema de los comentarios, prometo enlazar a otros blogs y dejar de lado la agenda solipsista
.
Por ahora sin comentarios en esta entrada
Ir al formulario de comentarios | comments rss | trackback url