El tag del viernes 3: Rainy Days
En estos dÃas, Buenos Aires está siendo sofocada por un calor creciente, húmedo y asfixiante. En estos dÃas, la gente implora religiosamente por la llegada de la lluvia. La razón es simple: la lluvia trae aire fresco al asfalto hirviente de la ciudad. Y nos da un respiro momentáneo, hasta que la temperatura comience a subir de nuevo y veamos el termómetro pasar los 30 grados.
Ahora, el cielo luce oscuro, casi negro, y preanuncia esas enormes lluvias que el verano porteño nos regala cada tanto. Y estas fotos publicadas por Special en Flickr, que leen el lado bello de la lluvia, de la simétrica posición de las gotas, de los colores del arco iris reflejados en el suelo mojado, son una excelente forma de ilustrar lo que se viene sobre la ciudad. Que no son más que paraguas abiertos, baldosas flojas que salpican agua a todos los que pasan, chapoteos al por mayor y una cierta sensación de alivio. Que llueva, dicen, mientras levantan los ojos hacia el cielo.
El set de fotografÃas sobre la lluvia pertenece a Special y se pueden ver en esta página.

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