Escribir sobre musica

Miércoles, Octubre 12th, 2005 | Cajon de verduras, Musica

Escribir sobre música en un blog no siempre es una ocupación placentera. Más si uno permite comentarios. Cada tanto aparece gente que disiente con lo que decimos, pero lo plantea de manera clara y nunca agraviante. Marcan los puntos en los cuales no están de acuerdo con nosotros, se esfuerzan en fundamentar su posición, pero siempre se abstienen de insultar al otro.

Pero por otro lado, siempre aparecen los comentarios problemáticos. Los más comunes son los que sienten que porque no estamos de acuerdo con ellos, es necesario que nos insulten. Hay algunas variantes. Algunos creen que sólo son inteligentes los que piensan como ellos y tienen sus mismos gustos. Tal creencia demuestra, claro, que no se trata de una persona muy inteligente. Está también el ortodoxo creyente en la santidad de ciertas bandas, a las que le hace el “aguante”, la “sigue a todos lados” y demás patrones de pensamiento extraí­dos del mundo del fútbol. Para ese tipo de gente, toda crí­tica a su banda es un ataque contra sus creencias, que no deben ser nunca cuestionadas. Se parece bastante a un fanático religioso, en todo caso.

También están los que plantean que “la crí­tica no sirve para nada”. Este punto es interesante. Básicamente, este tipo de fans de la música reproduce el sentido común que más le conviene a los músicos: la música se siente y no se piensa. Esta forma de plantear la cuestión no tendrí­a nada de malo si no se terminara ligando con un recorte de las posibilidades de expresión. En este caso, la mecánica opera así­: los músicos aceptan hacer pública su música para ganar dinero con ella -ser pasados en la radio, tocar en recitales- pero se enojan cuando alguien no habla bien de sus canciones. Y muchos usuarios de música terminan muchas veces haciendo de serviles sostenedores de esa idea: la música es pública para lo que les conviene a los músicos -hacer plata- pero no para las crí­ticas.

Quien acepta publicitar su obra por los beneficios potenciales a recibir, debe saber que también la expone a la disección crítica. El problema es que siempre existen gentes más papistas que el Papa, y que salen a defender un punto de vista que les conviene a otros. En el fondo, siempre pueden ser serviles a cualquier idea, pero no vengan a reclamar acá sobre el hecho de que no acatemos la obediencia debida. Como planteaba en el primer párrafo, que no están de acuerdo con nuestras ideas puede ser muy estimulante, en tanto nos plantea nuevos desafí­os. Pero los llamamientos al silencio o a la ortodoxia no son parte de un intercambio de ideas fructí­fero.

La música es una experiencia personal. Este punto ha sido remarcado muchas veces, y hace que las canciones sean parte de nuestra vida. ¿Acaso está mal, entonces, que a veces hablemos de nuestra vida?

6 Comentarios to Escribir sobre musica

Diego
12/10/2005

Bien, Jorge, estoy bastante de acuerdo con lo que dices. El colectivo “la música se siente y no se piensa” es probablemente el que más me irrita, no solamente por las razones que expones, sino porque en general no creo que la separación entre cuerpo y mente sea tan grande. Los que suelen hablar de “buena música” para referirse a te-puedes-imaginar-qué son perpetuadores, precisamente, de un tipo de crítica. Esto es cierto también de los grupos, las “elecciones musicales” de, por cojer un nombre al azar de la chistera (¡ja!), Coldplay no son elegidas con total inocencia del papel que cumplen en ese criterio consensuado.

El disenso como forma de motorizar discusiones y repensar ideas“: esto es muy cierto, bastante necesario y, probablemente, la razón por la que mantengo un blog (que desgraciadamente no atrae mucha discusión).

Robot Soul
12/10/2005

Interesante entrada

Jaime
14/10/2005

Querido Jorge, quienquiera que seas. Antes que nada, agradezco el feedback que encontré en tu blog personal. La verdad es que recién a través de Vida Vací­a descubro que es eso se llama blog; no sabí­a cuál es la diferencia respecto de los foros. Y a los lectores de Vida Vacía, les cuento que el personaje nefasto que originó este artículo soy yo. Bueno, después de leer este artículo fui a repasar cómo venía aquella sucesión de artículos sobre “The Hurting”, y encontré que lo más insultante que escribí fue aquello de que “si te da la cabeza” y tal vez lo del criterio según pautas deterministas y pobres. Recuerdo que pedí disculpas por lo primero (no es típico en mí agraviar a alguien ni fue mi intención entonces) y en cuanto a lo otro, bueno, convengamos que lo dicho es parte de mi opinión. En todo caso, considero que en el retorno se me ha llamado servil a ciertas ideas, poco inteligente, etc, con lo cual las cosas quedarían compensadas. Nuevamente pido disculpas.

Ahora, con respecto a tu respuesta: francamente no sé que sentido tienen las crí­ticas de discos. ¿Es que alguien tiene que decirte que tal o cual disco es bueno o malo? Sin duda los críticos se basan primariamente en los gustos personales y esto pasa sin importar si es un periodista especializado, un licenciado en ciencias de lo que sea o el insoportable sabelotodo de tu compañero de trabajo. En cualquier caso, el tipo va agarrar el disco y sobre él va a escribir de qué manera responde a los criterios estéticos que tiene en SU mente a priori. O como tal disco repercute en un cierto momento de su vida personal.
Fí­jense qué arbitraria puede ser la crítica: En la cabeza del señor X , al momento de escribir, puede haber una determinada inclinación por un cierto sonido. Entonces si los sintetizadores no le gustan en esa fase dirá “el abuso de sintetizadores le quita fuerza”, bla bla. Si está todo el día con la Renga (o cualquier otra fuente de sabidurí­a popular rockera), o no sé,con el verborrágico estilo de Sabina, va a escribir “la vacuidad de sus letras” o “las letras suenan como salidas de un libro de autoayuda”. Y así, no sé cuántos ejemplos más se me están escapando mientras tipeo. Es decir, es posible que se escriba desde premisas incompatibles con la obra en cuestión. Propongo la comparación con la manera en que distintos diarios te cuentan la realidad a partir del modelo de paí­s que apoyan. Y supongo que, aun si el crí­tico se “especializa” en determinado estilo de producciones y escribe dentro de ellas, las injusticias igual van a ocurrir. (Es decir, no es buena idea darle a un ramonero un disco de, que se yo, Depeche Mode, o que alguien que gusta de Chemical Brothers será despectivo para con Modern Talking) . ¿Hmm y será que realmente se escribe con criterio propio o habrá quienes sienten que no pueden no alinearse con el mainstream del periodismo??

La injusticia se comete porque tu antena puede estar orientada hacia otro lado en el momento escuchó s el disco sobre el que vas a escribir la crítica. A mí me pasa por ejemplo que un día pongo algo de una banda favorita y no me dice nada; no me mueve un pelo o me suena hueco. Pero otro día pongo el mismo disco y ahí sí, toca cierta fibra, me llega, cobra algún sentido. Otra cosa: me da la impresión de que algunos críticos son complacientes con los que creen en la santidad de una banda. La verdad es que no creo que haya alguien que dijera algo negativo de Los Redondos de Ricota, o de los Rolling Stones, por ejemplo. No conviene contrariar a los seguidores o te lloverían cartas diciéndote de todo menos lindo o quien sabe de qué otras replesalias serías objeto! Y ni hablar de lo tópico de nuestras sociedades de consumistas: lo que ayer llegó a la cima hoy debe ser arrojado al tacho para dar lugar al nuevo producto…

Claro, Jorge, tengo que concederte lo que dijiste sobre que los músicos no aceptan las malas críticas. Es cierto, porque necesitan que alguien “calificado” les confirme si lo que han hecho está bien. Y ante lo negativo se ponen mal. Pero creo que el verdadero artista antes de pensar en el rédito que le puede dar su obra tiene expectativa de cómo va a ser apreciada por el público. (Tal vez asuma el sentido que les coviene a los músicos, pero de hecho soy un pequeño, anónimo y oculto songwriter). Y claro, existe crítica favorable injusta que te puede inflar el ego. Pero pensé en lo que dije antes: hay que ver con qué predisposición viene el crítico. Y de última, loco, no es que se trate de si sólo los músicos son los que deberí­an opinar pero, ¿quién experimentó la inspiración o la falta de ella? ¿Quién laburó más? ¿el que compuso, ejecutó y grabó/produjo, o el que se sentó y escribió sobre una o dos escuchadas del disco? Compararía el efecto formador de opinión de una crítica injusta mediática (ya sea favorable o adversa) con lo que pasa con los empleados en una de esas empresas grandes. Ya sabes, un empleado influyente dice “aquel es un boludo” y el boludo en cuestión quedó caratulado así para todos…. a menos que alguien se interese por conocerlo mejor.

Tal vez el crítico se debería limitar a señalar referencias sobre la obra. Citar que esto suena como tal o cual banda, o en qué circunstancias ocurrieron las influencias. Con esta información el oyente tendría elementos para juzgar por sí­ mismo.

Debo confesar que solía leer las críticas buscando saber si quienes “saben” encontraban bueno un disco que me gustaba. Pero después de leer cosas como “el primer disco de fulanito es el mejor, lo que hizo después demuestra que no sabe qué dirección tomará o el disco está sobreproducido”…. bueno, ya he tenido suficiente.

Antes de finalizar, me di cuenta que todo esto surgió de tu apreciación personal del disco “The Hurting”. Quería aportar un dato más para quien se interese. La lírica de ese album está inspirada por el libro “The Primal Scream” de Arthur Janov. En el libro el autor sostiene que su terapia basada en el Grito Primal puede curar la neurosis. La letra del primer track te ofrece una sí­ntesis de lo que se trata. Ahora bien, para mí, no es que la letras sean depresivas, en realidad, te sugieren que descubras tu dolor y que lo exorcices sintiéndolo. Orzabal y Smith estaban demasiado entusiasmados con la Teoría Primal (de hecho el nombre de la banda lo tomaron de un libro del mismo autor llamado Prisioners of Pain). La voz de Orzabal no mejoraría sino hasta las posteriores producciones. Y en realidad la tentación beatle ya estaba presente: escuchen como se ligan los tracks al estilo Sgt. Pepper/Album Blanco (y esa famosa terapia es la misma a la que se había sometido John Lennon). Ahora bien, mientras a Jorge destaca (”here behind the wall/ I feel so small”) Ahí encontramos una metáfora de cómo el yo real está prisioero en un organismo dominado por la neurosis. Yo me quedo con el “It’s time to put your clothes on and to face the world” que se escucha en el disco en el que aparece “Shout” .(icono de sonrisa).

Después de este choclo prometo no aparecer más aunque sí voy a leer lo que haya de respuesta. Un saludo para Jorge ,de Jaime

jorge
18/10/2005

Creo que habría que precisar mejor el concepto de “crítica”. No se trata simplemente de decir si “un disco es bueno o malo”. Eso es muy empobrecedor. Más bien, el punto es cómo ayudar a los lectores a situar una obra en un contexto, y como evaluar sus virtudes y defectos a partir de allí. Que es, justamente, lo que Jaime hace con The Hurting: lo sitúa dentro unas coordenadas que reimiten a libros (The Primal Scream de Arthur Janov) y The Beatles. Ese tipo de datos no son obvios, sino que deben ser, en muchos casos, reconstruidos para una mejor comprensión de la obra. Y es que muchas veces, las determinaciones políticas y culturales de determinada música se le escapan a mucha gente; y por empezar, a los propios músicos.

O sea, no se trata solo de una elección estética; se trata también de una distinción política y de una lectura contextual de una obra. Claro: la reconstrucción de ese contexto es parte de la discusión. Pero por lo general, la crítica de la crítica suele ser muy flojita: siempre se concentran en “la mala leche” del crítico o en su presunta ignorancia.

La crítica debiera ser en realidad una guía antes que una simple opinión. El límite entre ambos discursos es muy difuminado. Pero en tanto no todo el mundo tiene tiempo de escuchar todo, el papel del crítico debería seguir siendo importante. Pero por desgracia, su relevancia es cada vez más opaca, atrapados por una industria que sólo quiere que todos hablen bien de los Rolling Stones, que hace mucho tiempo no sacan ya ningún disco relevante. Ser “crítico” no significa tener mala leche; significa que se busca leer una obra más allá de las simples acordes o letras. Lo que se busca es instalarla en un contexto, en dar cuenta de sus fuentes, de esas determinaciones que por lo general pasan desapercibidas.

andres
12/3/2006

En la epoca de los 90’s, que años aquellos, solia ser uno de esos criticos musicales del estilo de jaime; no voy a citar, pero casi al final habla mucho sobre las letras, motivaciones, el mensaje y en fin, la filosofia del musico en particular a la hora de grabar un disco. La razon es sencilla, era un adolecente de esos que escuha radiohead, perdonando la redundancia: inocente, idealista, y pseudo-romantico. Lo mismo me podia sentir identificado con la tematica “loser” de tom york, como con la ira de chris cornell, o con esa furia incontrolable de mike patton ( que luego descubrimos, algunos desepcionados, no era mas que homosexualidad reprimida … ¿nunca han escuchado “evidence” de faith no more?, apuesto a que sí…).
Como sea, quizas el ultimo ejemplo sea el mas grafico, pero es obvio que cuando un critico musical toma esa via, la de tratar de entender el mensaje subyacente, ese al cual el “no iniciado” es incapaz de acceder, te arriesgas no solo a perder credibilidad, sino tambien a ensalzar una creatividad y una profundidad de las cuales aquellas letras quizas carecen. Por supuesto, puedes sacar todas esas verdades absolutas de alguna entrevista, o si quieres, revisar los diarios secretos de kurt para saber si en “rape me” hacia relacion a una complejisima teoria froidiana o a una peli porno; mas si lo haces, no estas haciendo absolutamente nada nuevo, y dentro de los pocos parametros objetivos por los que podemos medir una critica, esta careceria de originalidad.

¿No era ese acaso el fin de deducir el mensaje secreto? (inserte sarcasmo aqui), ¿demostrar la originalidad de una critica, y/o la capacidad del critico, al ser capaz de comprender a cabalidad la obra criticada?. Pues no.

Esta postura es inocente e insensata, y peca de “dominguera”, porque asume que la mente del autor es digna de un analisis profundo, que su mensaje no solo es universal, sino tambien el producto de una inmensa reflexion y/o experiencias, que muy probablemente nunca han existido. Y en realidad es tan dificil asegurar esta “calidad” en el producto, esencialmente por que nos movemos en los circulos de la musica comercial. En el fondo ese es el punto. Existen otros circulos musicales, por ejemplo la musica docta que, a la mirada de cualquier joven puede parecer arrogante, pero nunca de impura. Un critico de musica docta es una persona lo suficientemente culta y conocedora como para poder ceñirse a parametros objetivos en su medicion. Casualmente no estamos en ellos.

La musica comercial, todo tipo de musica que “desecha”, renueva sin escrupulos, y que se puede medir en terminos economicos ( discos vendidos), incluyase el metal melodico, y aquello que podamos denominar “alternativo”, entre comillas, se basa en las mismas leyes economicas que el libre comercio. Es por esto que, librandonos de cualquier sentimentalismo, podemos decir que una buena critica musical es, en este campo, aquella que puede predecir los movimientos de este mercado.
Puede sonar fatal, hasta apocaliptico y ofensivo, pero tomese por ejemplo, el arte de la pintura. ¿Como se formula una critica de arte?, ¿como se mide el valor monetario de una pintura?. Depende absolutamente del circulo en el que nos movamos, y solo hay dos posibilidades , un analisis tecnico-artistico objetivo de la ejecucion, que incluye el “nombre” que posea el autor; o la demanda comercial de la pintura en cuestion. Un kandinsky contra un warhol. Digan lo que quieran , pero warhol esta sobrevalorado.

Medir con el corazon es poco efectivo, y reitero: muy muy inocente, aunque tambien muy romantico e idealista…un lujo que pocos se pueden dar. En conclusion, si quieres hacer una buena critica , busca algo que te agrade y trata de predecir si va a surgir o no; luego puedes poetizar todo lo que quieras.

¿no sabes que escuchar?, no te preocupes, yo te cuento.

Jaime
16/3/2006

///”En la epoca de los 90’s, que años aquellos, solia ser uno de esos criticos musicales del estilo de jaime”///

Le aclaro a Andrès que yo no soy un crìtico musical. En realidad sostengo que no debièramos dejarnos influir por la sentencia que ellos hacen sobre los discos que a nosotros -en tanto pùblico- nos corresponde hacer. Sì, admito, las referencias que puede aportar el crìtico pueden ser ùtiles, pero debièramos aprender a ponderar una obra desde nuestras propias experiencias. Me gustarìa que alguna vez alguien escriba o se refiera al fenòmeno de influencia de las masas por parte de los medios (no creo inevitable que se torne en un análisis teñido de ideologìas (ej. citar a a Gramsci???)). Tal vez, acotar la discusiòn al mercado del espectaculo, la mùsica, etc.

///”¿no sabes que escuchar?, no te preocupes, yo te cuento.” ////
Ay ay ay… el karma de la vida de uno…

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