Hasta los concursos se monetizan

En los últimos meses, he visto como cada vez más concursos hechos por ciertas marcas, y en los cuales se regalan productos para impulsar la venta, obligan a los consumidores a enviar mensajes de texto que tienen un costo superior al de las tarifas promedio. O sea: cuando compras el producto, ganas el derecho de participar del concurso, pero para poder ingresar a él debes enviar una clave vía SMS. Y siempre se aclara que ese mensaje de texto tiene un costo determinado.

Digo: ¿no es demasiado ya? Encima que los concursos organizados por muchos productos no suelen ser muy bien vistos por mucha gente -la mayor parte de cualquiera de nosotros no conoce a nadie que haya ganado algo- ahora resulta que para participar hay que pagar por el producto y por los SMS. Todo sea por las ganancias…