La música no está en crisis

Jueves, Noviembre 11th, 2004 | Musica

Nos hemos acostumbrado a pensar que “la música está en crisis”, como si eso fuera verdad en nuestras vidas. La verdad es que lo que está en crisis es el modelo de rentabilidad de las discográficas. En nuestra vida jamás ha habido tanta música, tanta superpoblación de discos, tanto reclamo por nuestra atención. La crisis de la industria y la sobreabundancia de canciones que pueblan nuestra vida cotidiana están muy relacionadas, pero hablan de modelos diferentes a la hora de pensar el papel de la música.

Una nota publicada por la revista The Economist analiza las estrategias en Internet que han llevado adelante las compañías discográficas, y las que están impulsando los artistas nuevos. Por ahora, las majors están absolutamente convencidas de que Internet debe ser controlada para evitar la violación de su copyright. Han demandado usuarios, cerrado aplicaciones de P2P, y a pesar de eso han fracasado miserablemente. La Red ha canibalizado su modelo de negocios, basado en pocos productos muy vendedores, en los cuales había que invertir una gran cantidad de dinero en el marketing. Su fuerte está en la distribución física de CDs, y en el uso intensivo de métodos de difusión tradicionales, como la radio, en donde han cooptado a los disc jockeys mediante una larga serie de regalos, prebendas y sobornos. Y ahora, esa estructura tan firme y construida durante décadas cada vez tiene menos utilidad.

Las compañías no pueden ver que en la Red se puede construir marketing de otras maneras, y que para ello deben recurrir a la colaboración con los usuarios. Y las demandas no son una buena forma de acercarse a ellos, claro.

La Red puede ser un excelente vehículo para que las compañías apelen directamente a los consumidores, pero las majors no pueden ver esta posibilidad, que está siendo activamente explotada sólo por las pequeñas compañías independientes, que tienen presupuestos muy pequeños para marketing.

Pero a la vez, las discográficas deberían darse cuenta que la caída en las ventas no es, principalmente, producto de la piratería, sino de la creciente competencia con otros formatos. Los videojuegos, DVDs, contenido multimedia por Internet, están ocupando cada vez mayor porción del tiempo de los usuarios, que en muchos casos se distrae del tiempo antes ocupado en escuchar música o ver la televisión. A eso hay que sumarle un punto importante: la producción discográfica no ha producido grandes novedades en los últimos años. Si bien es cierto que la sobreabundancia de música en nuestra vida está aniquilando la categoría de “discos clásicos”, una mirada más bien objetiva sobre la actualidad de la industria musical no encontrará demasiados artistas muy destacables, ni discos impactantes. La moda de regresos de bandas de los ‘80 nos dice mucho sobre la pobreza actual de las propuestas de la industria musical.

Otro punto: ¿se han dado cuenta que los músicos prácticamente no se han quejado del tema de las descargas de Internet, a excepción de algunos cipayos como Metallica y Dr. Dre? La verdad es que la mayoría de ellos gana mucho más dinero por las giras que las regalías de los discos, cuyas ganancias terminan sobre todo en manos de las discográficas. Y al menos por ahora todo el tema de tours y giras está mostrando una notable buena salud económica en Estados Unidos y Europa. Lo cual está terminando en un punto obvio: las discográficas están comenzando a exigir a sus artistas compartir parte de las ganancias de las giras, como una manera de compensar la caída de los discos. Probablemente los artistas más conocidos puedan resistir ese embate, pero los más nuevos seguramente terminarán cediendo. Y las discográficas, claro, recuperarán un poco de aire.

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