La musica y la atencion

Sábado, Mayo 5th, 2007 | Musica

Cada vez me cuesta más prestar atención a la música. Alguna vez escribí en este mismo blog, en Sobre la gula musical, una hipótesis que durante largo tiempo había estado dando vueltas en mi cerebro: cómo la abundancia de canciones en esta era del P2P estaba separando la música de nuestras vidas. Buena parte de la importancia de las canciones no residía tanto en su belleza formal; también estaba asociada al grado de relación con nuestras propias vidas, con hacernos recordar algunos momentos, con traer de nuevo muchas otras cosas, como libros, películas, lugares donde íbamos. Pero buena parte de ello depende de una especie de dieta bastante estricta en lo musical. Cuando nuestra capacidad de conseguir nuevos discos estaba limitada a un muy limitado presupuesto, lo que comprábamos sonaba una y otra vez en nuestros equipos de música. Los discos clásicos son aquellos que escuchamos decenas de veces.

Pero el problema no es ya el no escuchar los discos enteros. A veces incluso me cuesta llegar al final de las canciones sin tener ganas de hacer skip y pasar a la próxima. Y no es que la música no me gusta; en realidad, esas canciones me caen muy bien. Pero la actitud de estar más pendiente de lo próximo es independiente de lo que esté escuchando. Hay una cierta sensación que escuchar algo ya no es tanto disfrutarla; más bien, es perderse otra cosa. Tal vez por ello, hace un par de semanas opté por no escuchar nada nuevo, y volver sobre los básicos. Hay ciertos discos que son inseparables, al menos para mí, de ciertas formas de escucha. Y entonces regresar a Joy Division, Nick Cave and The Bad Seeds, Cocteau Twins, es también retornar a una forma particular de disfrutar la música: calma, sin saltos, en un orden definido por el artista, y de ser posible, varias veces sin que eso me preocupe.

No sé si con eso lograré transmitir esa paciencia a la música nueva que de vez en cuando escucho. Pero al menos puedo volver a disfrutar ciertos clásicos :).

Por cierto, buena parte de la música que escucho en la PC queda registrada en mi cuenta en Last.FM, por si quieren consultar.

2 Comentarios to La musica y la atencion

FOKITO
7/5/2007

sabés que a veces me pasa lo mismo que a vos… hay demasiadas cosas nuevas, o bien, tendremos que acostumbrarnos, una vez que esta “capacidad de acceso total” sea algo que se de por sentado, y nos habituemos a ella, calculo que podremos volver a oir discos sin preocuparnos “por el que sigue”

saludos, seguiré chequeando tu site!

Gastón
17/7/2007

A mí me pasa algo parecido con los libros. Por mi trabajo, tengo acceso a una gran cantidad de títulos y temas muy variados y a veces me cuesta enfocar mi atención en uno. Hace poco, leí una entrevista a José Antonio Millán en letraslibres.com, en la que se refiere, entre otras cosas, a este tipo de problemas que trae consigo la sobreabundancia de información. Transcribo:
“Estar sobreinformado es no sólo posible, sino frecuente. El frecuentador de medios digitales hoy en día oscila entre la ‘diabetes infórmatica’ (los nutrientes se excretan sin haber podido asimilarse) y el ’síndrome del Dorito’: uno está picoteando todo el día, y al acabar está ahíto pero no alimentado. En ese sentido, los lectores de rss, que permiten recibir lo que uno quiere, son una bendición para concentrarse y focalizar”.

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