Mayor y menor

Uno de los mayores problemas de los blogs es la imposibilidad de prever el tipo de público que nos leerá. Si bien es cierto que es posible definir algunas variables del contrato de lectura, es muy común que intentemos evitar malas interpretaciones de nuestros textos, sobre todo a partir de las muchas experiencias previas que hemos tenido. Así, suele pasar que producimos un texto bastante complejo, que prevé varios tipos de lecturas posibles. El resultado de tanto trabajo: apenas si tenemos comentarios. Y bastante seguido nos encontramos con artículos en otros blogs, que presentan ciertas temáticas de manera notablemente maniquea, y que parecen hechos justamente… para motivar muchos comentarios. ¿Será la versión del sensacionalismo para los blogs?