Tu SMS quiere que compres algo

Ayer tuve que cubrir un evento sobre marketing en celulares, en particular sobre SMS. La idea es, claro, desarrollar acciones promocionales sobre este tipo de dispositivos, con la idea de promocionar productos o monetizar el tráfico. Los ejemplos mostraron que al menos por ahora los concursos y trivias funcionan muy bien - en parte, porque los usuarios no deben realizar demasiadas acciones sobre el teclado, pero fundamentalmente porque por lo general se ofrecen premios. Pero hubo un par de cosas que me llamaron bastante la atención.

Una de las acciones promocionales que se marcaron se concentraban en la posibilidad de que te enviaran publicidad basada en el lugar donde te encontrabas. Por ejemplo, cuando estabas cerca de una tienda de ropa, te podían mandar un SMS con las ofertas. Sé que dirán que uno debe suscribirse de manera voluntaria a ese tipo de ofertas, pero legalmente en Internet tampoco pueden mandarte publicidad de manera compulsiva… Me pregunto además si los usuarios tendrán en claro que una empresa privada, por sólo mandarte ofertas, tendrá un preciso mapa de nuestros recorridos diarios.

Segundo, estaba el tema de como cobrar los servicios por SMS. Aquí, lo que se planteaba era simple: los usuarios de celulares están acostumbrados a pagar por todo, y cualquier compra que hagan por el celular se carga en la factura. A diferencia de Internet, donde la gente quiere todo gratis y cobrar es bastante complicado, los celulares tienen mucho mejor resuelto el tema del billing. Me pregunto: ¿no tienen en cuenta que se viene algo que habitualmente es llamado “convergencia”? ¿Qué los servicios de celulares e Internet se están fusionando rápidamente? Eso no sólo significa extender nuestros servicios, sino trasladar toda una cultura de la comunicación y reivindicación de los usos del espacio público comunicacional. No está nada claro que en el futuro los usuarios quieran pagar por todo, cuando podrán usar su celular pero hablarán a través de redes IP, o incluso podrán usar el mensajero instantáneo en vez del SMS. El crecimiento de los smartphones, y su modelo basado en aplicaciones similares a las handhelds, ya está teniendo su lado malo: ahora tenemos virus y troyanos en los celulares, el teléfono se cuelga, etc. Los usuarios comenzarán a instalar aplicaciones crackeadas, y cuando la velocidad de las redes y la capacidad de almacenamiento lo permita, a intercambiar archivos por el celular.

El tema del “usuario está acostumbrado a pagar” se manifiesta además de manera negativa en un punto: el miedo a la compra de nuevos servicios por temor a “vaya a saber cuanto viene a fin de mes”. Y aunque uno pida explicaciones por los “cargos ocultos”, igual tenés que pagar. En eso las telcos siguen siendo malísimas. Incluso a veces tenés que perder tiempo porque querés comprar un servicio…

Por las dudas: por lo mostrado en el evento, quedó claro que el SMS puede servir como una herramienta de marketing para ciertos usos, pero algunas cosas no dejaron de inquietarme un poco. Será cuestión de seguir la evolución de este mercado.