Esta entrada es ante todo una serie de hipótesis acerca de la relación entre Twitter y los blogs. Tómense como un primer esbozo preliminar de una serie de cuestiones que hace un par de días que tengo ganas de escribir. Disciulpen cierto desorden en las ideas
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Como toda red social, el valor de Twitter está dado por la relevancia de nuestros contactos dentro del sistema. Ya sea porque publican cosas útiles, porque podemos establecer relaciones sociales con personas que podrían ayudarnos en nuestra vida laboral, o por el tema que se les ocurra. Pero para que esa red sea útil es necesario que se mantenga dentro de ciertos límites. Si el número de contactos se dispara, se hará cada vez más difícil seguir la conversación en la red, y al final, simplemente, la abandonaremos, abrumados.
La forma en que muchos bloggers están usando Twitter marca justamente el tema de la “importancia” de los contactos. Lo importante es, por un lado, articularlo a la promoción de tu propio blog, al construir una gran comunidad de lectores que se articule con tu “importancia” en la blogosfera, pero a la vez lograr que “los nombres importantes” formen parte de tu lista de amigos. Incluso hasta hay un ránking de quienes tienen más contactos en Twitter (aunque todavía no discriminan por la “autoridad” de los contactos, pero no creo que falte mucho para que a alguien se le ocurra alguna herramienta relacionada a ese tema). Eso es pura lógica de blogs; lo importante es lograr que nuestro nombre se posicione lo mejor posible. Es la lógica de la diferencia, realmente.
El problema con Twitter es que, a medida que agregamos muchos contactos, se vuelve inservible como herramienta. Es imposible seguir tantas conversaciones, tantas palabras. ¿Entonces? Ya estamos comenzando a ver algunas consecuencias. Por ejemplo, usuarios con pocos amigos pero muchísimos contactos. Otros que agregan contactos a mansalva para lograr muchos followers, y luego comienzan a borrarlos -Twitter no avisa cuando alguien te borra. De esa manera mantienen una estrategia de construir popularidad y a la vez mantener bajo control la cantidad de contactos. Claro, uno se pregunta cuál es el sentido de Twitter en tanto comunidad social. Para algunos bloggers, no es más que la reafirmación de su propia popularidad, o al menos la búsqueda de ella. Y no me vengan con cosas como el “ego”; hace rato que tener cierta popularidad en la blogosfera se puede traducir en ingresos económicos vía Google Adsense, TLA o el sistema de publicidad que seleccionen. Y Twitter en cierta manera se articula con esa búsqueda. Como otros aspectos de la vida social, buscar ser relevante en el terreno de los blogs se está transformando en un trabajo de tiempo completo. Ya no es sólo escribir en un blog y lograr que sea interesante; también hay que tener muchos amigos importantes en Twitter (o Jaiku, o Mugshot), ser citado en Meneame, aparecer en los diarios, etc. Me pregunto hasta donde la lógica de la diferencia seguirá creando más y más ámbitos de construcción de la relevancia para quienes mantenemos blogs.