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Dia del periodista en Argentina

Sábado, Junio 7th, 2008 | medios | No hay Comentarios

Hoy se celebra el dí­a del periodista en Argentina. A pesar de las muchas felicitaciones que llegan por correo electrónico, no podemos dejar de pensar que la situación del gremio es realmente muy mala, en particular para quienes trabajamos como colaboradores. Si les interesa conocer desde dentro como funciona el mercado periodístico argentino, puede chequear el blog de Ruben Levenberg:

7 de junio, día del periodista, día de los marginales.

Feliz día del periodista, y esperemos las cosas mejoren en el futuro.

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Sabado

Martes, Junio 3rd, 2008 | internet, medios | No hay Comentarios

The Washington Times, que es el periódico “conservador” de esa ciudad, y propiedad de la secta Moon, anunció que no va a circular más los sábados. La razón: es el día que menos venden. Encima, la circulación cayó más de 6% en un año. La decisión: ese día la edición será sólo electrónica, y se podrá leer en Internet. The Washington Times, de todos modos, es el segundo diario de la ciudad, bastante por detrás del mucho más conocido The Washington Post.

Interesante, porque es una tendencia que seguramente va a comenzar a hacerse más notoria. Aún cuando todo el mundo pronostica que los diarios en papel desaparecerán en el mediano plazo, lo más seguro es que vayan reduciendo sus ediciones semanales con el correr de los años. O sea, que arranquen por eliminar las ediciones de los días de menos circulación, y paulatinamente vayan pasando sus contenidos a las ediciones electrónicas.

Más en el diario español El Mundo.

Sobre comentarios y comentaristas

Sábado, Marzo 22nd, 2008 | Blogs, Periodismo, medios | Comments Off

Una de las razones del éxito de los blogs ha sido su apertura a los lectores, vía comentarios. La posibilidad de participar en la construcción de un texto, de aportar datos, de corregir errores, era alcanzar un territorio vedado. Para los medios, hasta ese momento, estaba claro que algunos leían y otros escribían.

El éxito de esa apertura no tardó en ser copiado. Hoy muchos diarios y medios tradicionales piden que sus lectores les envíen material. Por desgracia, sería muy ingenuo creer que eso es una apertura democrática. La mayor parte de las veces, se trata de una forma de conseguir material de manera más económica, y de esa manera llenar más espacios. En el fondo, tiene más que ver con la desregulación laboral que con la democracia.

Pero volvamos a los comentarios. La idea por detrás de ellos es simple: habilitar comentarios es una forma de crear un mejor blog, ya que nuestros lectores colaborarán con nosotros en mejorar la información. Una comunidad puede construir mejor conocimiento que una única persona o grupo de personas. El problema que aparece allí es sencillo: ¿qué pasa cuando la comunidad de lectores ya no aporta a la construcción de conocimiento, y más bien se dedica a atacar al autor del blog, a otros comentaristas, o simplemente a dar su parecer desde una posición que invalida el debate?

Cuando vemos los comentarios que aparecen en diarios como La Nación, aparecen todos esos puntos. Agresiones, insultos, muestras notables de intolerancia se mezclan con comentaristas que buscan ampliar la información, que corrigen datos o que simplemente buscan debatir con honestidad. A eso hay que agregarle la “guerra de notificaciones”. En este diario, si encontramos que un comentario abusa del sistema -por ejemplo, deja insultos- podemos notificarlo; el comentario queda oculto hasta que un moderador lo revisa. Lo malo del sistema es que hay quien notifica opiniones válidas, pero que no le caen bien. Con el volumen de comentarios que tiene La Nación, pasan horas hasta que un moderador revisa la notificación.

El problema detrás de estas “guerras de comentarios” es que degeneren de tal forma que muchos lleguen a la conclusión que no sirven de nada, excepto para el insulto y el ataque personal. Frente a ello, tengo más bien preguntas, y pocas respuestas. Listemos:

¿Cómo lograr crear una comunidad de comentaristas en un medio con una enorme cantidad de visitas? ¿Se puede lograr tal cosa, o habría que resignarse a no habilitar comentarios en cualquier lugar? Ya varios blogs grandes han cerrado sus comentarios, o han establecido sistemas de control para dificultar la participación de los lectores.

¿Cómo establecer criterios razonables de moderación? Si estableciéramos que todo comentario aprobado debería aportar cosas positivas a un blog o medio -la idea inicial del tema de comentarios-, ¿cuánto tiempo tardaríamos en caer sin más en la censura?

¿Cómo dar cuenta de la necesidad de entender que los comentarios son parte de un sistema público de expresión? No decimos lo que se nos canta en la vida cotidiana -en tanto existe un complejo sistema de sanciones, que casi nunca tiene que ver con lo legal. Por ahora, muchos comentaristas usan su posibilidad de expresión para decir lo que jamás dirían delante de terceros o en un foro público donde se supiera quien es. Es, claro, un tema viejísimo en Internet. Pero que ha salido de foros y blogs para llegar hasta medios muy grandes. Al quedar cada vez más en la mira de muchas personas, el tema se va a reactualizar. Desde ya, el tema de la redefinición de lo público y lo privado pasa por este tema.

Construir una comunidad de lectores es una tarea compleja, más cuando el número de lectores / potenciales comentaristas es muy grande. Me pregunto cuáles pueden ser las estrategias más adecuadas en este contexto. Porque, de dejar esto en manos de cada medio, a la larga buena parte de la respuesta puede pasar por la censura o la eliminación de la posibilidad de comentar en muchos temas.

Personal Fest: solo los blogs

Domingo, Diciembre 9th, 2007 | Musica, argentina, medios | 4 Comentarios

A fines de 2005, fui al Personal Fest con entradas regaladas. Me interesaba porque el viernes tocaban Lucybell y Simpleminds. La organización del evento fue un desastre; abrieron tres horas más tarde y todo se retrasó varias horas. El sonido era malo y los escenarios estaban muy cerca, y las canciones de diferentes bandas se mezclaban. El de 2004 fue bastante mejor en organización, pero aquel de 2005 me convenció de no aparecer más por allí.

Y parece que mucho no aprendieron, porque ahora, con la edición 2007 de este festival en Buenos Aires, hay muchos blogs publicando cosas sobre la pésima organización del show del viernes, con demoras y problemas de sonido. Hasta hubo un herido de arma blanca y una estampida de personas que huían, y en la que parece que no hubo muertos de milagro. En los medios masivos del tema ni se habla; al fin y al cabo, el Personal Fest había puesto mucha plata en publicidad, cosa que hace todos los años. No parece que ninguno tenga ganas de perderse esa pauta.

Pero al menos tenemos varios blogs y sitios contando del tema. Hay un buen resumen en Pan y Circo, del periodista de Página/12 Eduardo Fabregat. También una crónica del hecho en A Naufragar. Y muchos comentarios de lectores en la entrada que 20 palabras le dedicó al tema.

Sobre lo normal y el photoshop

Martes, Setiembre 25th, 2007 | medios | 1 Comentario

No cuesta mucho encontrar en la Web alguna crítica al uso del Photoshop en la prensa gráfica. Que se crean cuerpos imposibles. Que se establecen parámetros inalcanzables de belleza. Que se modifican las apariencias de manera inaceptable para un medio en teoría periodístico, al llegar a cambiar partes completas de una persona.

Pero creo que ya no la sospecha del engaño lo peor del uso del Photoshop para modificar apariencias. Creo que lo peor es instaurar un estándar de lo normal. Hoy es imposible publicar fotos de personas sin que se las retoque. Cuando no se las procesa, las imperfecciones en caras y cuerpos se hacen visibles fácilmente. Parece que la ausencia de retoques es la excepción, y que la modificación vía software es nada más que simple normalidad.

Que cada vez nos cueste más ver la belleza sin necesidad de retoques es algo que debería preocuparnos más que la suposición rutinaria del grosero retoque al que son sometidas muchas imágenes que aparecen en las revistas.

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